SLOW DESIGN: Una forma de hacer diseño responsable

El movimiento Slow surgió en Italia con el movimiento Slow Food, en contraposición al Fast Food. Sostiene que soportamos un ritmo de vida que nos mantiene en una sobreactividad constante, sobreviviendo en vez de viviendo, y olvidando que parar no implica aburrirse, sino todo lo contrario: disfrutar del momento. Tal como explicaba el sociólogo Zygmunt Bauman, la realidad de nuestra sociedad ha cambiado, convirtiéndose en un mundo precario, provisional, ansioso de novedades y agotador. Una “Modernidad Líquida” dónde todo es necesariamente flexible y donde las estructuras fijas han caído.

Sin embargo, hay puntos de vista más positivos. Para Eckhart Tolle, el poder se encuentra en el “Ahora” y en acabar con la ilusión del tiempo, pues tiempo y mente son inseparables. El secreto es permanecer completamente en el presente, pues lo intemporal tiene la capacidad de transformar las percepciones permanentemente a un estado de conciencia plena.

Volviendo al término Slow, parece que el primero que asoció el término a la palabra Desing fue Fuad Luke en 2002. Empezó a hablar del concepto Slow Design,pretendiendo dar respuesta y aportar soluciones a todos aquellos diseñadores sensibilizados con el concepto Slow desde una perspectiva de diseño. Fuad Luke alimenta un debate internacional que planteaba cómo el diseño sostenible puede contribuir en la transición de una sociedad ecológica y de mayor conciencia social. Él planteó una serie de aspectos que todo diseñador Slow debe tener en cuenta y que recogió en su manifiesto Slow Design.

Existen diferentes manifiestos sobre el Slow Design de diversos teóricos (podéis leer mi manifiesto aquí), pero si analizamos la filosofía del movimiento, descubriremos que bajo este se generan experiencias antes que objetos y a estos se les dota de un valor único, gracias a la necesidad de personalizar, involucrarse empáticamente con el consumidor y hacerlo partícipe en el desarrollo de los mismos. Diseñando de este modo, se producen únicamente objetos necesarios (tanto en cantidad como en necesidad real), duraderos (en contra de la obsolescencia programada) y éticamente comprometidos con el medio ambiente y la sociedad. Podríamos resumir, dentro de la complejidad que conlleva, que el diseño Slow debe respetar tres premisas básicas para considerarse como tal:

  1. Los productos deben estar fabricados con materiales reciclados, orgánicos – ecológicos y que no usen tóxicos que contaminen.
  2. Todas las personas implicadas en la cadena de diseño, producción, distribución y venta deben tener unas condiciones laborales óptimas y dignas. Se fomenta el apostar por la responsabilidad social, para la mejorar la calidad de vida de los agentes implicados.
  3. Comercio de proximidad: Km 0. Recursos locales que no contribuyan a la contaminación ni al impacto de la huella de carbono.

Comprobamos que diseñar bajo este nuevo paradigma, donde la emocionalidad y la empatía están tan presentes, requiere un nuevo método creativo; uno diferente a lo anteriormente practicado. En Made in Good nos dimos cuenta de que los beneficios de esta filosofía de vida que Carl Honoré propone en su libro “El elogio de la lentitud”, así como el movimiento Slow, recuerdan innegablemente a la filosofía que promulgaban los maestros yogui hace miles de años: La permanencia en el momento presente, el detenerse para observar el interior de cada uno de nosotros, el no dejarnos arrastrar por los acontecimientos externos o callar al “monito parlanchín” de la mente. Tienen ambas, como único objetivo, descubrir la verdadera e inmutable felicidad en la calma.

Destaco estos proyectos sobre slow design a nivel internacional para ilustrar la visión del slow design

 

Giulia TOMASELLO

 

Es una diseñadora de interacción radicada en Londres que se especializa en wearables y biotecnología. En 2016 finalizó su máster ”Material Futures” en Central Saint Martins con un proyecto titulado Future Flora, (flora futura) un kit de recolección de flora vaginal diseñado para tratar y prevenir las infecciones en las mujeres. El proyecto abre la posibilidad de usar organismos vivos en el futuro, con el objetivo de tener una nueva propuesta de salud para la biofilia femenina.

 

 

VERA DE PONT

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para evitar la producción de artículos que no se venden y acaban en la basura, Vera de Pont trabaja con impresión ulimitado, ensamblando posteriormente las piezas de esta ropa deportiva en su propio taller.

El tiempo de entrega es un poco diferente de lo habitual, pero valdrá la pena la espera! Estos productos serán producidos en exclusiva para el usuario y en el momento de la compra.

 

 

Maurizio Bernabei

Estas lámparas de mimbre Caratteri, están hechas por un grupo de artesanos italianos, Bottega Intreccio. Con este proyecto se ha conseguido la colaboración de diferentes personas que pertenecen a diferentes sectores, presentando un proyecto de Marca, Distrito Productivo, Escuela, y Producto.

Se ha creado una Escuela de ‘Alta Artesanía’ con el patrocinio de entidades públicas y económicas. Los alumnos de estos cursos han podido entrar a trabajar en los talleres de los artesanos que daban clases, así que mucha gente en paro ha tenido una formación específica y un puesto de trabajo.

 Ecoalf: BECAUSE THERE IS NO PLANET B

La Fundación Ecoalf es una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo principal es favorecer la recuperación selectiva de residuos con el fin de reciclarlos, valorizarlos y evitar su impacto nocivo en el medio ambiente mediante el desarrollo y aplicación de nuevos conocimientos científicos y tecnológicos; especialmente de todos aquellos residuos derivados de material plástico que se encuentran en el medio marino. Con ello fabrican prendas  y complementos.

 

 

Wrad

RED DOT  Product Design Award

Esta firma de moda frece una innovadora alternativa  a las sustancias químicas que se utilizan en la industria textil para teñir telas y nuestros circular una solución a un determinado tipo de residuos industriales: el grafito.

 

La tecnología de circular a través del cual GRAPHI-T ™ es de color, hasta-el ciclismo en el proceso hasta 10gr de pérdida de grafito por camiseta, es posible gracias a G_PWDR ™. Una intuición innovadora, inspirada en nuestras tradiciones.

 

“Necesitaremos un nuevo paradigma para nuestro siglo, y ese paradigma, patrón o modelo, se llama sostenibilidad o desarrollo sostenible. De acuerdo con esta nueva perspectiva, la economía ya no es un fin en sí misma, sino un medio más para alcanzar el bienestar de las personas y del medio ambiente”. ELENA SALCEDO

 

Conectando los principios de ambas disciplinas, Yoga y Slow Design, nació una nueva metodología creativa llamada MADE IN GOOD. Las conexiones entre ambas filosofías, pueden ser útiles para cambiar la práctica y el pensamiento del diseñador a la hora de enfrentarse conscientemente a un nuevo proyecto de diseño. Sobre todo, en el estado inicial del proceso de creación y en el logro de los resultados que se pretenden alcanzar. Este método, consigue establecer nuevas vías creativas, pero sobre todo lo que plantea en una filosofía de vida para aquellos diseñadores responsables, que se cuestionan su ética profesional.

La responsabilidad requiere un cambio hacia un diseño más consciente y una coherencia en nuestras acciones.

 

You Know it!  Don´t you?

 

Artículos relacionados

Deja un comentario