Siroko Studio: “Para nosotros sobretodo la tradición está en los procesos”

La fusión de Javier Bueno y Edel Mainar es un derroche de modernidad y creatividad, ambos son los ingredientes perfectos para un buen siroko, un siroko dulce y bien hecho, mucho trazo por parte de Javi y mucha cabeza por parte de Edel.

En su recién estrenado estudio nos hicieron sentir como en casa, un par de cervezas dieron para sacarle el máximo partido a dos emprendedores que le están sacando mucho jugo al diseño y que ya cuentan con una cartera de clientes muy interesante y un portfolio que seduce.

Su web solo es una muestra de lo mejor del “Made in Zaragoza” y de todo el potencial local que esta revista está descubriendo.

Con esta entrevista damos inicio a la segunda temporada de #ArreaEntrevista.

¡Arrea! Magazine. – Javier, empezaste como emprendedor especializándote en lettering. ¿Siroko es una metamorfosis de la marca Javier Bueno o un concepto más integrador?

 

Javier.- Es un poquito de las dos cosas. Es una evolución de ese Javier Bueno más freelance a una ampliación o una mejora más integral, más equipo. Es una extensión de servicios sin perder la esencia que tenía Javier Bueno.

 

A.M.- Y, ¿qué hizo que cambiaras a algo más grande?

 

J.- Mi idea era huir un poco del lettering, se me encasilló demasiado en ese ámbito. Llevo 10 años como diseñador y he trabajado en muchas más áreas que no sólo lettering. Entonces de esta manera quería que se viese ese cambio, manteniendo mi pasión por la tipografía pero abarcando proyectos más integrales para crear un estudio más versátil.

A.M.- ¿Cómo os conocísteis?

Edel.- Fue en un proyecto que hicimos conjuntamente. Nos conocimos y comenzamos a hablar de proyectos futuros. Cada uno queríamos evolucionar individualmente y al final por circunstancias de la vida acabamos fusionándonos. Yo me especialicé en diseño de interiores. Así que nos juntamos y creamos un estudio más completo.

Ese era el objetivo, poder ofrecer servicios a los clientes sobre el diseño y la comunicación.

 

A.M.- ¿Ha sido difícil emprender?

 

E.- Llevamos casi dos años, y de momento no nos ha ido mal. A la hora de invertir, si que cuesta un poquito más. Es difícil el momento de irte de una empresa en la que llevas trabajando tiempo, y decir, me voy para montar algo propio. Al final lo que queremos es trabajar de lo que nos gusta y como nos gusta, tampoco queremos hacernos millonarios.

 

J.- Al fin y al cabo es apostar por tu sueño. Tienes que creer en ti y tirar para delante. El primer año es difícil. Porque vas sin nombre y sin un portfolio. Ahora ya tenemos nuestra cartera de clientes. Es genial poder levantarte por la mañana e ir a trabajar a tu propio estudio.

A.M.- ¿Qué referentes tenéis?

 

J.- Muchos y muy variados. A mi personalmente me marcó mucho Alex Trochut. Hacía cosas diferentes y transgresoras en cuanto a lettering, no se había visto nada parecido. Gracias a él empecé a experimentar con tipos y texturas nuevas. Me motivó para empezar con el tema del diseño en general.

 

A.M.- ¿Qué significan para vosotros las palabras compartir y competencia?

 

J.- Nuestro estudio tiene un espacio co-working. Qué mejor manera de compartirlo, que haciéndolo con personas del gremio, colaborar en proyectos, poner ideas en común, trucos, técnicas, aprender unos de otros…

 

E.- De esta manera también hay una competencia, pero sana, de la que sumamos experiencias e incluso aprendemos unos de otros.

A.M.- Siroko transmite modernidad, ¿hay algún atisbo de tradición por algún lado?

E.- Para nosotros sobretodo la tradición está en los procesos. En el investigar, en el desarrollo, en el buscar referencias… No coger y directamente ponernos al lío y lo que salga. Esto creo que es algo que se ha perdido ahora.

J.- Y también utilizamos los conocimientos y herramientas aprendidos en el plano académico, que están ahí y son obligatorias en el diseño: maquetación, tipografía, composición, color…  Todo esto es tradicional, otra cosa es cómo lo enfoques. 

 

A.M.- Contarnos un poco que hacéis a parte de diseño gráfico.

J.- En cuanto a trabajos, siempre nos salimos del límite, intentamos que no sea ese proyecto común que haría cualquiera. Es decir, marcar la diferencia. Afrontamos proyectos de diseño web, marketing y comunicación, interiorismo… y en todos ellos intentamos incorporar nuevas técnicas y acabados más personalizados para cada cliente.

E.- Ahora mismo estamos centrados en los proyectos 360º.  Por ejemplo, recientemente hemos finalizado el proyecto de una barbería vintage en la que hemos desarrollado desde el naming, imagen de marca y papelería, hasta la decoración íntegra del local.

 

A.M.- Podemos definir el lettering como el arte de dibujar letras, ¿creéis que es una solución a todos los problemas comunicacionales?

J.- No. No todo es lettering, no es “pongo un lettering y ya está”. El lettering es la manera gestual y artística de endulzar la tipografía. Respetando su pureza pero haciéndolo de manera más visual y comunicativa.

Para claims o una campaña puede funcionar muy bien. Hay que intentar mezclar con otro tipo de técnicas.

E.- Si que es cierto que es mucho más visual, comunica muy bien, es muy agradecido.

Pero el lettering se ha utilizado tanto, que puede acabar no cumpliendo su función, que es comunicar.

 

A.M.- ¿La gente se acabará cansando del lettering?

J.- No es que acabe cansando, es que se reinventará. Pero si que es cierto que está muy machacado ya. Hoy en día hay infinidad de diseñadores que se han lanzado a jugar con las tipografías, y está genial, pero es contraproducente ya que cuando algo se satura acaba perdiendo su valor.

E.- Como ejemplo está el tema de las pizarras, que sobre todo en la gastronomía, parece que está de moda. Vas a un restaurante y todos tienen la pizarra con el “lettering”, pero NO siempre realizados por un profesional. Yo creo que este es el motivo de que se haya infravalorado. Se ha dado la impresión de que cualquiera lo puede hacer.

A.M.- ¿Alguna vez has intentado hacer una tipografía?

J.- Creo que son cosas totalmente distintas. Yo respeto mucho a los tipógrafos, porque para mí es matemática pura. Es poco visual Hay mucho esfuerzo y tiempo invertido detrás de una tipografía. Yo soy más de jugar con la tipografía. Admiro mucho a los tipógrafos, como por ejemplo Pedro Arilla. Valoro el trabajo que hay detrás. algunas hasta las regalan.

E.- No está valorado el trabajo que hay detrás.

A.M.- ¿Qué características debe reunir un encargo para que le digáis no?

E.- Nada en concreto. Valoramos todos los aspectos. El tiempo, si estamos más o menos saturados en ese momento, que no vayamos a poder dar un servicio al 100%… Para hacerlo mal, preferimos no hacerlo.

J.- Cuando empiezas no rechazas ninguno. Es más, te gustaría hasta regalarlo. E incluso lo haces, porque al principio no sabes presupuestar qué vale tu tiempo. Y como haces lo que te gusta… Ese es el problema de nuestro gremio, nosotros mismos hemos hecho que no se valore nuestro trabajo. La gente no está educada visualmente ni gráficamente para valorar lo que hay detrás de un trabajo.

A.M.- ¿Como veis el gremio de diseñadores?

J.- Creemos que esta infravalorado por la educación del cliente. Eso en cuanto al gremio, porque en España hay diseñadores buenísimos. Pero buenísimos. Y no sólo en España, sino en Zaragoza, gente que ha trabajado en agencias en Londres, en Nueva York… y vuelven. Hay calidad, el problema es que no se valora. En el resto de Europa sí.

E.- Aquí hasta que no hay un cliente al que has convencido para realizar el proyecto o le enseñes el resultado, no está realmente convencido de que merece la pena invertir un poquito más. Es que no hay color. Muchas veces, hasta que el cliente no ve el resultado final, no se convence de que ha merecido la pena invertir un poco más realizando su proyecto con un estudio de diseño.

 

A.M.- ¿Incluso los diseñadores se valoran poco entre sí?

J.- Quizá no se dice, porque en este gremio hay mucho ego también, pero eso hay que dejarlo a parte y saber cuándo valorar a un compañero del gremio. Hay que reconocer su trabajo. Esto es competencia sana, que te hace ponerte las pilas y tener ganas de experimentar, probar… Gente competente hay muchísima, y muy buena.

A.M.- ¿Cómo creéis que evolucionará el diseño en los próximos 5 años?

E.- Es difícil saberlo, el miedo es que se pierda esa parte tradicional, artística o manual, como tantas cosas que se han perdido a lo largo de los siglos. Todo son modas cíclicas reinventadas que vienen y van.

J.- Será más digital, yo creo. Enfocado a las nuevas tecnologías y aplicaciones. Habrá nuevos recursos, nuevas técnicas, nuevos programas. Pero esperamos y deseamos que no se pierda el proceso manual.

 

La entrevista a Siroko Studio nos ha permitido una vez más conocer más de cerca a los actores que hacen posible el diseño en España, su pasión por el trabajo bien hecho, el universo creativo que se respira en sus ambientes laborales y la convicción de que una sociedad con más cultura de diseño obtiene mayor bienestar.  


Entrevistador: Gerardo Maza. Fotos (entrevista) y grabación de vídeo: Xoel Burgués. Transcripción de entrevista: Cecilia Viejo. Imágenes de proyecto Siroko Studio (web).

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