Innovación: el diseño del futuro


Ilustración de Rubén Hervás

La tecnología no es otra cosa que la forma de resolver problemas concretos a través de un conjunto estructurado de conocimientos científicos, que permiten diseñar productos o servicios encaminados a satisfacer las necesidades y los deseos del ser humano. En este orden de ideas podríamos determinar que cualquier producto que ayuda a las personas a vivir mejor posee tecnología.

Una cuchara es un objeto tecnológico por cuanto facilita la injerencia de los alimentos, así como la mezcla de distintos ingredientes para cocinar dichos alimentos. La invención de la cuchara es en sí misma una evolución tecnológica que tal vez provienen de aquellas hojas que en sus inicios el hombre usaba como ayuda a la hora de comer.

Simultáneamente el diseño como proceso de trabajo plantea los mismos objetivos que la tecnología: la construcción de nuevas realidades que procuran el bienestar social. Podríamos decir que el diseño es la planificación de conceptos y que la tecnología busca que esos conceptos se produzcan, publiquen o apliquen de la mejor forma posible; el diseño como disciplina plantea el ‘qué’ y la tecnología el ‘cómo’.

Tal vez el nexo de unión entre tecnología y diseño sea la palabra innovación ya que sin esta característica estos dos ámbitos se quedarían sin razón de ser, es la innovación el objetivo a alcanzar por cualquier diseñador.   

 

Innovación en el diseño

Muchos diseñadores y arquitectos coinciden en que en que innovar viene ligado estrechamente a la labor del diseño en la sociedad, diseñar es planificar para resolver, además de eso diseñar significa también planificar para mejorar. Sin embargo la innovación en nuestros días parece que implica echar una mirada en el futuro y proyectar productos y servicios diseñados para las necesidades del presente y del futuro.

Entonces innovar hoy día requiere tener cada vez más información sobre las necesidades de las personas que usarán los productos o servicios ya que cada vez más los usuarios tendrán más cosas que decir y más canales a su disposición para alzar su voz y defender sus derechos.

Dentro de las tendencias del diseño encontramos que cada vez la aparición del Chief Design Officer (Director de diseño o director ejecutivo de diseño) busca poner al diseño a la cabeza de la organización a la par de CEO (Director ejecutivo) y CFO (Director financiero) y que como apuntaba Barroso el diseño se está convirtiendo cada vez más en un pensamiento filosófico que se pone a disposición de la organizaciones para convertirlo en estrategía.

Otros puntos de vista sobre la innovación en el diseño van encaminados a entender la forma de producir diseño, como el caso de Kristina Urresti responsable de diseño del Heraldo de Aragón quien apunta que innovar va ligado al propio oficio del diseño. “Creo que la innovación viene unida al propio diseñador. Cada persona es un punto de vista y una forma única de entender y ver la realidad, por tanto, cada cual es capaz de crear y aportar ideas nuevas e innovadoras”.

Sin embargo para Urresti un diseño para que sea innovador debería reunir ciertas características: “ Debe ser útil, armonioso y pasar inadvertido. Que cuando lo veas te parezca que esa realidad que representa no puede ser de otra manera y además, que tiene un aspecto bello y moderno pero elemental”.

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Imagen: Freepik

Para Eduardo Asenjo, experto en SEO, la innovación de algunas organizaciones no se aplica tanto en los productos que ofrece sino en la forma de prestar el servicio y ser estratégico y esto se ve reflejado en la comunicación que emiten ciertas empresas. Asenjo también apunta a que en estos tiempos innovar puede ser sinónimo de especializarse y así ser más competitivo.

 

El diseño del futuro

Para que el diseño sea innovador el catedrático y diseñador brasileño Eduardo Barroso presenta tres escenarios posibles distintos y simultáneos que explican la innovación en la era digital actual y que pronostican el papel del diseño en el futuro.

El primer eje que Barroso platea indica que según la evolución del diseño hasta nuestros días la especialización ha marcado un eje importante en la función de la disciplina en la sociedad desde su aparición en las escuelas y universidades en los años 50’s con tres grandes ramas del diseño hasta cada vez más y nuevas formas de especializarse.

Otro eje es el diseño orientado a las demandas reales de la sociedad, diseño para nuevos estilos de vida, diseño para el medio ambiente, diseño para la sociedad, diseño para preservar la cultura y el diseño para la calidad de vida.

Y el tercer eje que el diseño tienda a desaparecer como carrera y se convierta en una forma filosófica de hacer las cosas, impregnada en todas las carreras y todos los procesos, es decir el pensamiento del diseño.

Eduardo Barroso cree que para pronosticar el futuro hay que echar la mirada atrás y que hace 50 años era impensable creer que los productos de los que hemos disfrutado hasta ahora serían toda una realidad incluso su grado de usabilidad, el caso del smartphone podría ilustrar este caso. Según Barroso un pronóstico real de cara al futuro solo podrá hacerse con la mirada puesta entre mínimo 5 años y menos de 10 ya que según él este es un periodo de tiempo en el que se logran ver los cambios ya que al ser humano le es difícil pronosticar el futuro más allá de 10 años. Esto reafirma su idea de que realmente los productos y las necesidades del ser humano no muy difíciles de predecir a un periodo de tiempo superior a una década.  

Para Santiago Bustelo, diseñador de interacción y fundador de Kambrica, el diseño para los próximos 20 años tendrá que responder a problemas de mayor complejidad y nivel de abstracción, que involucran mayor responsabilidad, lo cual pone al diseñador en una posición dentro de las organizaciones con mayor toma de decisiones estratégicas y también señala que para asumir esa responsabilidad, no es posible limitarse a hacer lo que un cliente pide. Es necesario un compromiso ético:

  • Resolver un problema real que tiene gente real.
  • No crear nuevos problemas para nadie como efecto secundario.

 

Nuevos productos y nuevas realidades

Los avances tecnológicos implican que gran parte de nuestra vida está presente de forma virtual, la realidad aumentada, el internet de las cosas y el bit data hacen que el diseño del futuro implique desarrollar productos, comunicaciones o servicios que den respuesta a las nuevas necesidades y realidades que el usuario tiene y vive.

Para todo ello el diseñador deberá poseer conocimientos sobre los nuevos soportes en los que el diseño de interfaces, apps, web y productos le ofrecen caminos para desarrollarse como profesional.

Las nuevas realidades harán que el oficio del diseño opte por nuevos caminos, los cuales se podrían resumir en:

  • La importancia del diseño en la era digital
  • El trabajo interdisciplinar para producir nuevos productos
  • El internet de las cosas
  • La autoformación del diseñador
  • El diseñador a la cabeza de la organización
  • El diseño especializado y el diseño adaptado
  • Interactividad

“La ciencia y la tecnología revolucionan nuestras vidas, pero la memoria, la tradición y el mito enmarcan nuestra respuestas”.-Arthur M. Schlesinger.

La tecnología del futuro parece que estará centrada en el usuario, en sus necesidades y hará que la labor del diseñador sea más necesaria pero implica que los diseñadores avancen en conocimientos a la velocidad de las nuevas realidades sin olvidar la responsabilidad de crear cosas revolucionarias y no productos incrementales, ser ecológicos y producir solo lo necesario para crecer en humanidad.

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