Guía rápida sobre el color en el diseño

El color es un estímulo poderoso, dominar su uso da la oportunidad a cualquier diseñador de comunicar con más exactitud lo que se desee lograr mediante sus proyectos.

Aunque la teoría del color es el resultado del consenso científico, la percepción emocional del mismo resulta ser subjetiva y muchas veces viene condicionada por la cultura en la que crecemos y los gustos personales de cada uno. Sin embargo, gran parte de la ardua labor del diseñador consiste en abandonarse de sus predilecciones y entregarse a ser un mero traductor al servicio de los objetivos funcionales de cada proyecto que enfrente y decidir el color o el conjunto de tonos que compongan su paleta.

“Si alguien dice ‘rojo’ y hay cincuenta personas escuchando, es de esperar que existan cincuenta rojos diferentes en las respectivas mentes. Los colores se nos presentan en un continuo fluir, en la relación constante con elementos vecinos y condiciones cambiantes.”

-Josef albers (Artista y teórico)

 

Esta mini guía podrá servir a cualquier diseñador a la hora de elegir y aplicar el color para sus proyectos de forma consciente y funcional.

 

Identidad del color

Cuando se refiere a la identidad del color nos referimos a los aspectos más técnicos de la teoría del color, la cual reúne las características psicofísicas que diferencian a un color de otro y las mismas vienen marcadas por el tono, la saturación y el brillo.

Tono: A veces llamado matiz y otras veces tonalidad, es pues el tono una de las propiedades o cualidades fundamentales en la propiedad de un color. Se refiere a la propiedad en los aspectos cualitativamente diferentes de la experiencia de color que tienen relación con diferencias de longitudes de onda o con mezclas de diferentes longitudes de onda. Es el estado puro del color, sin mezcla de blanco o negro​.

Tono: El tono determina la percepción de la luz de un un color a través de su frecuencia, es decir le otorga identidad, sabemos que un coche es rojo porque percibimos su frecuencia.

Aunque la percepción del color es muchas veces relativa, algunos de los colores que se perciben son absolutos, los llamados colores primarios. La frecuencia lumínica que caracteriza a estos colores, amarillo, azul y rojo difiere lo suficiente para ser percibida por el ojo humano.

Saturación:  es la intensidad o viveza de un tono. Se basa en la pureza del color; un color muy saturado tiene un color vivo e intenso, mientras que un color menos saturado parece más descolorido y gris. Sin saturación, un color se convierte en un tono de gris.

Brillo: También llamada luminosidad o claridad. Ella da una indicación sobre el aspecto luminoso del color estudiado: cuanto más oscuro es el color, la luminosidad es más débil. El amarillo se percibe como un tono más claro que el violeta.

La identidad de un tono va directamente relacionada con la comparación de otro similar o distinto, un tono es más claro, oscuro, intenso, apagado o se determina su similitud o diferencia si lo comparamos con otro. Un naranja será más similar al rojo que un violeta; así mismo un violeta será más apagado que un naranja y más oscuro. Todo dependerá del tono y de la percepción de cada uno.

 

Relaciones cromáticas

El círculo cromático de Albert Munsell ayuda a organizar los colores (tonos) según la longitud de onda a partir de dos ejes: la saturación y el brillo. A Partir del modelo de Munsell encontramos relaciones cromáticas que son útiles para planear estratégicamente el contenido de nuestro mensaje.

Armonía: Logramos una combinación armoniosa cuando dos o más tonos se encuentran cercanos entre sí dentro de el círculo cromático.

Contraste: El contraste se produce cuando dos tonos o más están alejados entre sí dentro del círculo cromático. Existen distintas formas de generar contraste y este apartado requiere todo un artículo especial para ver las distintas maneras de generar contraste. Sin embargo a continuación mencionaremos las más importantes:

Contraste de temperatura: Es el contraste de temperatura, producido al confrontar un colores cálidos con otros fríos. Se acentúa a su vez, por el contraste de claro-oscuro.

Contraste de valor o colores puros: Se produce por la aproximación de cualquier color a su más elevado punto de saturación. Así pues el color tendrá un efecto energético y ruidoso, cuando nos acerquemos a los colores primarios, mientras que se irá atenuando cuando más nos alejemos de éstos.

Contraste de claro y oscuro o valor: En el contraste de valor (también conocido como contraste de luminosidad o claro-oscuro) se yuxtaponen colores de valores claros y oscuros cuyo contraste aumenta cuanto mayor sea la diferencia de luminosidad.

“Cuando el 80% de la experiencia humana es filtrado a través de los ojos, entendemos que la elección de cada color es crítica.”
-Pantone Color Institute

 

 

Psicología del color

Según la cultura y la forma en como nos formamos el ser humano le otorga emociones determinadas a cada color, para ello los artistas, los publicistas y como no los diseñadores utilizan determinados colores para reforzar sus intenciones y enviar sus mensajes más eficazmente.

En la cultura occidental o judeocristiana, el rojo representa la pasión, el amor, el sexo; mientras que el amarillo representa la luz y la sabiduría. El azul tiene connotaciones relacionadas con la verdad, frialdad; el violeta a la espiritualidad, el lila y el rosa a la feminidad, el marrón a lo antiguo, el verde a lo natural, etc.

 

Color señalético

A partir de la psicología del color y de las propiedades físicas del color y sus relaciones se ha establecido casi que universalmente un sistema visual en el que el color resulta ser eficiente para orientar a las personas dentro de un espacio físico, digital o de lectura.

 

Gestión del color

Gestionar el color en el diseño significa determinar o predecir el color en todo el proceso de diseño hasta el resultado final, es decir proyectar lo más fiel posible los colores desde el ordenador hasta la impresión, la publicación en dispositivos móviles en la implementación de un objeto o espacio. Para ello interviene un conocimiento sobre el proceso por parte del diseñador sobre la materia y un contacto estrecho sobre las personas involucradas en el proceso de producción.

En definitiva gestionar el color implica por parte del diseñador preparar en su software de diseño los diseños de una forma consciente, entendiendo el proceso de producción, publicación o impresión y los materiales que intervienen que intervienen en el mismo

 

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