¿Emprender en diseño es fácil?

 

Los amigos de ¡Arrea! Magazine me proponen que responda a la siguiente pregunta: ¿Emprender es fácil?

Quisiera tratarla como un reto de diseño que primero necesito comprender.

Con la mente de diseñador “on” y aplicando una metodología de investigación de diseño básica (más bien de andar por casa), veamos qué pasos seguiría:

 

Primero: hacerme más preguntas.

Esto me ayudaría a conocer mejor el contexto en el que estoy trabajando. Estas son las primeras que formulo:

¿Emprender en diseño es diferente a emprender en cualquier otro sector en el que un autónomo/microempresa ofrece al mercado un producto/servicio?

¿Cómo es la persona/as que quiere/n emprender en diseño?

¿Por qué quiere/n emprender?

 

Al tratar de responder a estas cuestiones vislumbro un contexto complejo en el que lo personal, lo profesional, las habilidades sociales y técnicas, la empatía…, forman una masa a diseccionar. En el mapa mental que voy construyendo aparecen términos como: pasión, formación, futuro, independencia…

 

Segundo: no generalizar. Estamos hablando de personas

No obstante, sigo en mi empeño de comprender, así que para obtener alguna pista, aplicaré la filosofía del método persona. Opto por pensar en personas concretas. Al conocerlas me acercaré más a la posibilidad de obtener respuestas.

 

Imaginemos personas que quieren emprender, creémoslas basándonos en la información del sector y en nuestra experiencia:

 

Os presento:

– Mario es un joven de 22 años recién titulado en diseño industrial, cuya ilusión es ser su propio jefe.

– Verónica, es una diseñadora gráfica de 34 años en paro, con diez años de experiencia, que busca una salida profesional.

– Y Salva y Violeta son dos diseñadores de interiores de 28 años, que han coincidido trabajando juntos, se conocen desde que estudiaban en ESDA y han hecho sus pinitos en proyectos reales como freelance. Quieren desarrollar un proyecto común.

 

Tercero: Conozcamos más a quién quiere emprender

Vamos a investigar sobre ellos aplicando la herramienta mapa de empatía, que nos ayuda a definir el perfil del usuario, con ello conseguimos profundizar más.

 

Así, la información sobre ellos se va ampliando y enriqueciendo:

Hablemos primero de Mario, el joven de 22 años recién titulado en diseño industrial: vive con sus padres y su hermana en un piso en el Actur, ha terminado el Grado en Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo de Producto, que se imparte en el Campus Río Ebro. Le encanta trabajar en equipo, aunque a veces se entusiasma tanto que no deja hablar a los demás. Su fuerte es la creatividad, también le apasiona la tecnología, los superhéroes, los videojuegos, pero sobretodo trabajar en proyectos en los que consigue encontrar una solución a un reto concreto, sea la mejora de un producto o un servicio. Empieza a plantearse alternativas a futuro y piensa en la posibilidad de cursar un master, hacer prácticas de nuevo (las que hizo durante el grado le ayudaron a poner los pies en el suelo)…Pero lo que más ilusión le hace es poder ser su propio jefe, crear una empresa o ser freelance.

Verónica, la diseñadora gráfica de 34 años en paro: vive en un piso pequeño pero muy luminoso en el barrio Delicias. Es más bien tímida y le cuesta abrirse a los demás. No trabaja desde hace 6 meses. Se independizó hace diez años, cuando comenzó a trabajar por cuenta ajena. Ha trabajado en una agencia de publicidad, en una imprenta y en el departamento de marketing de una empresa familiar que cerró. Teme que el paro se le pueda terminar antes de encontrar trabajo, y aunque tiene dinero ahorrado, está bastante inquieta. Le gusta la moda, el arte, leer y dar paseos con Eli, su mascota. Es muy responsable y perfeccionista. Se plantea emprender o trabajar de autónoma para otras agencias o estudios de diseño, a lo mejor así tiene trabajo.

Salva y Violeta viven en un piso de alquiler por la zona Universidad. Salva es de Ejea de los Caballeros y Violeta de Daroca. Se conocieron mientras estudiaban diseño de interiores en ESDA, han trabajado para distintas empresas y estudios de la ciudad, para decoradores, arquitectos… no han parado en estos últimos años. Ahora Salva trabaja para un arquitecto y Violeta en una tienda de decoración. A Salva le encanta leer. A Violeta le apasiona viajar, conocer distintas culturas, formas de vivir, puntos de vista… El sueño de ambos es poder plasmar sus ideas en un proyecto común. Se complementan bien: Salva es más reservado y muy hormiguita y Violeta es más relaciones públicas y le dicen que tiene mucho talento. Se han planteado en numerosas ocasiones abrir una empresa de decoración. Han barajado varias ideas mientras trabajan y van ahorrando.

 

Cuarto: ¿Es fácil emprender para ellos?

Ahora que hemos buceado un poco en las vidas de nuestros protagonistas, sus fortalezas y debilidades, sus motivaciones, seguro que es más fácil que contestéis vosotros mismos a la pregunta: ¿Es fácil emprender?

 

Os habréis dado cuenta que Mario necesita completar su experiencia. Si mantiene su pasión intacta, en cuanto haya catado más el mercado apostamos por que querrá emprender con más determinación. Ya lo dijo el gran André Ricard, si quieres montarte una empresa de diseño industrial, primero búscate un trabajo, un sustento y poco a poco, si tienes empeño, lo conseguirás. Javier Megías en su artículo sobre Los tres trabajos que hay que tener antes de emprender también ahonda en la importancia de la experiencia.

 

Verónica busca emprender por encontrarse sin trabajo. Javier Megías habla de lo que nos lleva a emprender en Tu motivación al emprender dice mucho del futuro de tu startup. Seguramente estaría más tranquila trabajando por cuenta ajena.

 

Salva y Violeta son equipo, esa es una de sus fortalezas. Por otro lado, no es imprescindible para ellos facturar lo que necesitan para vivir mes a mes.

Cuando comienzas una aventura empresarial tener un colchón es un buen aliado antistress que te permite ser fiel a tus objetivos. Además, uno de ellos podría mantener su empleo por cuenta ajena los primeros años.

Si siguen soñando con tener su propia empresa y apuestan por ello, tienen todas las papeletas para convertirse en emprendedores.

 

Quinto: ¿Qué dicen los expertos?

Si os asomáis por la red en busca de consejos para emprendedores encontraréis muchas referencias: se manejan conceptos como: confianza, resiliencia, pasión y talento, determinación y constancia, humildad, generosidad, paciencia, flexibilidad, formación continua y ambición, que son las cualidades que debe tener el emprendedor. Casi nada!

 

Además, según trasmiten los expertos, es clave plantear bien el proyecto que vas a emprender, además de conseguir financiación para que la idea sea viable.

 

Sexto: Conclusión y respuesta:

Si te planteas emprender, antes de empezar a trabajar en ello, sería de gran ayuda que hicieras un DAFO sobre tu proyecto en el que reflejes: fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.

Se sincero, piensa en tu motivación real… y si te va encajando el planteamiento, ve completando los huecos (habilidades, experiencia, contactos, financiación…) y… A POR ELLO!!

 

¿Emprender es fácil?

No, no es fácil, pero si estás convencido y reúnes o trabajas los requisitos necesarios (pasión, experiencia, aprendizaje y constancia) seguro que no hay quién te pare.

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