Colaborar en una revista de diseño y aprender de ella

Cuando decidí colaborar con ¡Arrea! me surgieron muchas preguntas, algunas de las cuales todavía no sé responder. No sabía nada de diseño (se podría decir que todavía no sé mucho) y sinceramente, nunca me había planteado escribir sobre este ámbito ya que, como la mayoría de la gente que conozco, no tenía claro el papel del diseño en la sociedad. Como mi compañera Marta Asensio comentaba en el post: La coherencia individual y la responsabilidad social, yo fui una de esas personas que le preguntó qué era el diseño, que  función cumplía y si de verdad era una carrera. Mucha gente desconoce todo lo que el diseño implica, algo que poco a poco voy descubriendo y explorando.

 

Sin embargo, a pesar de mi ignorancia sobre el tema decidí lanzarme a la piscina con este proyecto, entre otras cosas, para descubrir la vida de quienes hacen posible el diseño y aprender de ello. ¿Por qué colaborar con una revista que está dando sus primeros pasos? Porque para mí, tanto como periodista como lectora, era una gran oportunidad para aprender y saber escribir sobre el tema de una manera no “superficial” a la que acostumbran muchos periodistas. Nos enseñan que hay que saber de todo lo suficiente para escribir un artículo, pero muchas veces no se goza de la posibilidad, ni del tiempo necesario para adquirir un conocimiento profundo del tema. ¡Arrea! me daba esa posibilidad.

 

Aquí se me proponía aprender todo de primera mano de profesionales (o futuros profesionales), una oferta que no podía rechazar. En estos dos meses he comenzado a entender que el diseño es mucho más de lo que la gente imagina y que está presente en más más cosas de las que creemos, está en todo, está presente en la silla en donde ahora me siento para escribir este artículo, quien la diseñó pensó en lo atractiva y funcional que tendría que ser para que yo como usuaria me sintiera cómoda e identificada con ella. Y como este ejemplo podría enumerar otros tantos, como el ordenador desde donde escribo y la lámpara que me dá luz, como también el software que me permite redactar este artículo y también la persona que diseñó la web de ¡Arrea! para que alguien como espectador pueda disfrutar de esta lectura.

 

Si me preguntaran cómo definir el diseño, todavía no sabría cómo hacerlo (al igual que le pasa a muchos diseñadores) aunque leyendo sobre el tema encontré una frase que lo definía como “el arte de lo posible” y hacía referencia a él como una actividad muy humana. El trabajo de los diseñadores está vinculado a las personas y a la sociedad, y a hacer posible que el ser humano obtenga mayor bienestar en la cotidianidad, en cosas tan simples como leer, vestir, cocinar, conducir, etc. El diseño vive con nosotros diariamente.

 

Al igual que el periodismo, sin la sociedad sería imposible que existiera, lo que demuestra un paralelismo entre ambas profesiones. Al fin y al cabo, si se piensa detenidamente el diseño y el periodismo tienen algo en común: ambos quieren comunicar, pero cada uno con sus propios objetivos.

 

Al utilizar el diseño, ya sea para diseñar una cartel o un vestido, se comunica un mensaje de una manera u otra. Pasa lo mismo cuando escribes. Cuando redactas, sea lo que sea, aunque sean sólo dos líneas para tweet, estás comunicando y mostrando tu visión del mundo. Tanto de manera directa como indirecta, a veces incluso sin quererlo o pensarlo. Son disciplinas que se interconectan por medio de la comunicación, en el diseño se comunica desde la funcionalidad y la imagen, mientras que en el periodismo lo hacemos mediante lo verbal y escrito, algunas veces se entrelazan y otras veces van por caminos distintos. Por ello otra de las razones para ayudar a llevar a cabo este proyecto era mejorar mi manera de comunicar y aprender de la suya.

 

Pasado el tiempo considero que este tipo de iniciativas son necesarias para acercar el diseño a la gente y dar voz a los profesionales que lo hacen posible y que muchas veces, los ciudadanos desconocen su labor a pesar de ser algo omnipresente.

 

En este tiempo he podido conocer a gente maravillosa y grandes profesionales por medio de las entrevistas que hemos realizamos.

 

Pero no sólo para acercar el diseño, también para cualquier ámbito. Muchas veces no se reconoce a los profesionales de nuestra comunidad, tenemos la mala costumbre de celebrar primero lo de afuera que lo que a nivel regional o local se está haciendo. Gracias ¡Arrea! Magazine por seguir navegando por el mundo del diseño.

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